noviembre 08, 2009

ya mero

está el de los libros

el de los conciertos y el fin de semana dedicado a la reventa

el de las broncas con la tecnología

el del futuro próximo y no tan próximo

el de los continuos fracasos nocturnos

y el de las herramientas de comunicación que nos sobrepasan cada día más





uno de esos tendrá que ser, nada más que me ponga las pilas y ya

noviembre 04, 2009

pues porque no se ve el otro lado del puente


Audiovisual CAIC
Originally uploaded by andresmonroy
dicen que al escribir algo siempre tienes que saber a donde quieres llegar.
últimamente no tengo adonde ir y tal vez por eso es que no tengo casi nada que escribir
no me molesta la falta de dirección. me molesta la gente.
cuando no duermo me molesta el contacto directo con la gente. toda.
los días que siguen a las noches sin dormir son largos, aburridos, pesados y casi siempre soleados.
y a mi me gusta mucho el sol pero esos días me pica la piel cuando lo recibo directamente.
por eso esos días me conecto los audífonos y pongo el volumen muy alto y me desconecto del entorno
no me importa lo que tengan que decirme
si se está incendiando la escuela me dará calor y saldré corriendo
si alguien necesita ayuda no seré yo el que ayude
y si alguien tiene algo importante que decirme, pues me lo tendrá que decir después

y si tengo una buena idea, se perderá en el baúl de las buenas ideas porque esos días tampoco tengo ganas de escribir.
ni de pensar.
ni de comer.
prendo la tele y me acuesto en el sillón.
despierto con programas que me molestan, le cambio al canal y me vuelvo a dormir.
tengo una sensación de incomodidad que no me puedo sacudir.
y pierdo las ideas que fui desarrollando a lo largo del día.

y entonces no llego a ningún lado y se comprueba lo que escribí en las dos primeras líneas del post.

octubre 28, 2009


mira!! ahí viene el chilango!
dice que estaba tomando fotos y por eso no había podido escribir
igual y al rato escribe algo ¿no?

ps ojalá

septiembre 30, 2009

dias diezoncedocetrececatorcequincedieciseisdiecisieteydieciocho

Fotos.
Muchas.
Muchísimas.
Del Viaje ese nada más.
Sin texto.
Sin fechas.
Todas tomadas por mí en el lugar aquel.

































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































septiembre 28, 2009

el rey huesudo

el señor decía que la naturaleza siempre conspiraba en su contra, yo le decía que eso era imposible, que la naturaleza lo único que hacía era cantar para que se estrellara contra las piedras y hundiera su barco. porque al final no importa cuanto lo sienta, eso no significa que en realidad esté ahí.

septiembre 27, 2009

intermedio # 2

no se que me molesta más, la intermitencia de la señal de prodigy, o el hecho de que blogger sólo deje subir 5 fotos cada vez. Llevo 3 semanas intentando subir fotos y siempre me cancela la tanda.
Es frustrante. De todos modos ya mero vienen todos los demás días, pero agrupados en una sola tanda muy grande y sin tanto texto para que ya por fin se acabe de una vez el viaje y se me olviden las vacaciones.(eso viene siendo el último atardecer que vi allá)

De todos modos esto no lo pongo para hablar de mis problemas tecnológicos sino de mis problemas escolares, que no son muchos pero son muy graves.
Y es que no tengo la menor idea de que estoy haciendo en el grupo donde estoy.
Y es que no se que sea eso que me quieren enseñar y no se si me interesa en lo más mínimo.
Y es que en realidad entré porque ahí entraron las únicas personas con las que puedo trabajar.
Y es que todo eso está muy mal porque las clases no me entusiasman en lo más mínimo.
Y es que me gusta leer pero no me gusta leer cosas que 1 no entiendo y 2 no se si me interesa entender.
Y es que soy muy flojo cuando estoy desmotivado y temo que eso esté a punto de pasar.
Y es que sólo falta un año.
Y es que todavía falta un año.
Y es que no se que va a pasar con el posible intercambio.
Y es que en serio me quiero ir de aquí un rato.
Y es que cada día me cuesta más trabajo dormir y cada día me cuesta más trabajo levantarme.


el imaginario social es...zzzzzZZZZZZZZZZZ

F"$%!!!

septiembre 20, 2009

que dice mi mamá que siempre no (otra vez)

pues no, por problemas con el internet de las computadoras, no pude subir fotos hoy y, francamente, sin las fotos las aventuras del viaje no son lo mismo. Espero que mañana se pueda.

septiembre 18, 2009

más vacación

mañana ya subo algunos días más del viaje al lugar ese de las otra entradas y muchas muchas fotos más, lo que pasa es que decidí extender mis vacaciones.
gracias, vuelvan pronto (mañana)(sábado)

septiembre 06, 2009

Dia 9

6:30 am, que afán de no dormir en vacaciones.
Bien, la pierna ya no me duele, salgo a correr una hora. Eso significa que el lugar al que llegue(nótese la falta de acento) en media hora será el punto de retorno. Pero la media hora se cumple al pie del volcán (otro volcán, no este) y no puedo no subirlo por la vereda más agreste que me encuentro. Al llegar arriba descubro el camino correcto para llegar a la cima. Me da miedo bajar por donde subí pero me da más flojera dar toda la vuelta para llegar al camino bueno y toda la vuelta de regreso para llegar al lugar por el que empecé a subir. Bajo por el camino agreste. No llevaba cámara pero si la hubiera tenido hubiera captado algo como esto.

Regreso al hotel dos horas después y los demás ya estaban listos para salir.

La desmañanada implica pasar todos los trayectos del día dormido en mi lugar del coche. Aún cuando vamos al lugar que yo propuse desde que vi una foto en un café.

Resulta que en este lugar conviven centros de devoción de varias religiones.
La realidad es que a nadie le importa ninguno más que este.
Réplica exacta de uno que está no sé donde cerca de Tokyo (¿Kyoto?).
Con un estanque lleno de animales a los que la gente no debe alimentar pero para los cuales venden alimentos en la tienda de recuerdos convenientemente localizada a tres metros del estanque. El valle de los templos no es tan impresionante como pensé que sería cuando vi la fotografía en el café. Resalta porque se siente fuera de lugar, pero al voltear a ver a los demás turistas (todos ellos orientales) se pierde esa sensación de disociación geográfica.


Saliendo de ahí nos dio la hora de la comida, que, como casi siempre, fue comprada en la primera tienda que encontramos y devorada sin misericordia alguna en la primera playa decente que encontramos, que resultó tener una isla a sólo unos pocos metros de donde estábamos. Si ya me levanté a correr, puedo aprovechar para nadar un rato y cumplir con la cuota de ejercicio por unos cuantos días.




Estaba un poco más lejos de lo que creí y había muchas aguamalas. MUCHAS.


Ahora, el problema de las aguamalas locales de ahí es que son de color azul azuloso y la parte "grande" (miden como 3 centímetros) es transparente , lo que las hace medio invisibles para los ojos de alguien que nos las está buscando a medio mar. Todo eso yo no lo supe hasta después, Y no mencionaría a las mendigas aguamalas si no me hubieran hecho nada pero si, me picotearon, o como se llame lo que sea que hagan. Ya estaba más pallá que pacá y regresar hubiera sido medio tonto sobre todo cuando no sabía que carajos me había picado así que llegué a la isla adolorido, emputado y cansado. Me senté en una piedra y esperé a que se me ajara el ardor.

Luego emprendí el regreso buscando cosas que pudieran picar, pescados, erizos, aguamalas . No vi nada. Pero otra vez, cuando estaba a menos de 10 metros de pararme en la playa, pasé por un grupo de digamosles moscos de mar por lo emputantes que son y me picotearon cuello, brazos, pecho y piernas. Me emputé mucho más que la primera vez.

Luego me dijeron que no se podía nadar en esa playa que porque había aguamalas . ahhhh mira...

carajo

Decidieron los demás regresar a la playa de las locas porque ahí si se podía nadar. (Bautizada así por nosotros porque en el lugar se reúnen cotidianamente algunas(os) individuos(as) con inclinaciones sexuales ambivalentes y físicos nada convencionales genéricamente hablando) Yo me senté en una banca a maldecir a la fauna marina y a leer mi cuento del elefante vagabundo y la cámara no volvió a salir.

Pa cenar, otra vez comida thai. Como si no hubiera más cosas que comer.

si, mala tarde.

pinches animalejos

Dia 8

Otro día de esos que se llaman de vacaciones.

Nos levantamos temprano para mover el coche antes de que se lo llevara la grúa. Esta vez temprano fue un poco no tan temprano y de todos modos carlos ya lo había movido.

El desayuno sigue siendo no frugal pero algo tienen esos bagels de frutitas azules con huevos estrellados, queso amarillo y tres kilos de tocino enmedio que a cualquiera lo llenan big time.

En lo que se nos bajaba la comida y abría la tienda de las computadoras donde íbamos a checar el interné lo más seguido que podíamos, la jefa se puso a vagar por los alrededores buscando cosas buenas, bonitas y baratas. Dicese por ahí que lo que pasa es que ella es bien fan de las cosas buenas bonitas y baratas. Al llegar al final de un largo pasillo ve un letrero que dice algo asi como old navy y decide entrar.

Imaginen una de esas escenas de cuando a alguien lo ilumina un rayo de luz directito del cielo porque descubrió algo o porque encontró algo o algo así pues, y casi casi están viendo a mi mamá cuando vio los anaqueles y anaqueles llenos a reventar de ropa buena, bonita y barata. Pa no tardarme mucho, hasta a slash y al perro de mónica les quería comprar babosadas (pero buenas, bonitas y baratas). Mi mamá se volvió fan de old navy.

Ya un poco más endespuesito, con la comida más procesada y el interné revisado, caminamos un rato por un parque que da al mar en tres de sus cuatro direcciones y a la calle en su cuarta dirección.
Tan bonito estaba el mendigo parque que nos sentamos en una banca a ver nomás como pasaba el tiempo y como pasaban las parejas de novios recién casados o apunto de casarse con sus fotógrafos de verdad persiguiendolos y tomandoles un millón de fotos pa luego venderselas en un paquete bien caro.
Luego vimos una playa bien padre medio formada gracias a la ayuda oportuna de un enorme rompeolas que hacía lo que su nombre bien indica y prevenía que los japoneses que ahí se bañaban se ahogaran con una de esas enormes olas que venían del lado que no estaba protegido por el oportuno rompeolas.

Ya luego decidimos regresar al hotel pa dejar las compras de la jefa y en lo que ellos se iban a almorzar yo me quedé dormido otra vez. Luego regresaron y fuimos a caminar a la playa de hasta allá, pero sin la jefa porque ahora ella fue la que se quedó a reposar su recientemente ingerido lunch.

A medio camino decidieron el guía y el jefe que mejor nos metíamos a la playa de uno de los hoteles fresones y así lo hicimos y vimos los pasillos y los vestíbulos y a la gente del hotel fresón. Que si estaba muy fresón.

Por fin cruzamos el hotel fresón y llegamos a la playa, que estaba igual que todas las demás. El atardecer estaba a punto de suceder así que para variar salí corriendo al lugar del que se viera más mejor.
Por fin se dejó ver sin nubes, y a mi se me olvidó el zoom.
(Cursi cursi, pero me gustó)
Ya luego, de regreso a donde estaban bañandose los otros, se me antojó no meterme al mar para no mojarme y llenarme de arena y decidí seguir tomando fotos del bonito lugar. Y luego me tuve que meter al mar para quitarme toda la arena que se me pegó al no querer meterme al mar. Y luego me tuve que bañar en la regaderita del hotel fresón para quitarme toda el agua salada que me quedó pegada por meterme al mar para quitarme toda la arena que se me pegó por no querer meterme al mar en primer lugar.
Ya luego caminamos todos mojados hasta el hotel y nos quedamos dormidos bien temprano.

Eso de dormir en vacaciones no está ni tan mal.

septiembre 04, 2009

a place called home

Me faltan diez días de fotografías y aventuras en albercas saladas* y rompeolas* y aviones* y embarcaciones* y animales salvajes que no parecen animales salvajes* y volcanes que siguen vivos* y la montaña más alta del mundo medida de su base al techo* y aeropuertos más rústicos que la cabaña que había en mi casa vieja* y muchas muchas cosas más*, pero por el momento sólo aviso que ya enllegamos y enllegamos bien y no se nos perdió ninguna maleta* ni ningún miembro importante de la excursión.


(Nótese que esta foto no la tomé yo y no tiene casi nada que ver con nada porque no llegué ni por ahí ni por ese medio a la ciudad, sólo quería ilustrar mi llegada, gracias)

Muy próximamente, todas las fotos (que valen la pena) en el facebu y muchas varias aquí.
Gracias, vuelvan pronto.

*Todo lo que tenga asterisco será explicado un día de estos

agosto 30, 2009

Dia 7

Nos dijeron que tenía más de mil escalones, para variar no les creímos. Nos dijeron que no era cualquier cosa, para variar no les creímos. Nos dijeron también que valía la pena. Les creímos. Nos avisaron que a las 6 pasa la grúa y se lleva los coches que estén en la calle del hotel. En este caso la fuente era un letrero así que le creímos.
Nos levantamos a las 5:40.


Arrancamos el coche.

Llenamos el tanque de gasolina.

Salimos rumbo al volcán.

Llegamos a la base de la escalera.

Y vimos que no exageraban.

En realidad eran 1033.



Y la vista desde la cima, para variar, maravillosa. De un lado, el cráter del volcán.
Todo eso que se ve adentro es un parque natural que está retacado de plantitas y plantotas y arbolitos y arbolotes. Desde arriba, como se ve en la foto, sólo se ve verde. No bajamos por ese lado básicamente porque estaba prohibido, pero ganas no nos faltaron.
Del otro lado se ve el mar. En realidad el mar se ve por todos lados menos uno, pero del lado que hablo se ve rebien.Que el puerto, que los barquitos, que la escuelota, que la carretera, allá al fondo la ciudad con sus edificiotes, un poco menos allá el otro volcán, un poco menos allá el cráter que está abierto y da al mar, y finalmente, al pie de la montaña, un pueblo de cuyo nombre no es que no quiera sino que nomás no me acuerdo.

Antes de que fuera hora de desayunar, regresamos al hotel para acompañar a la jefa que por razones de soberana enfermedad no nos pudo acompañar. En cuanto llegamos, todos sudados y enterregados, yo me quedé dormido y medio me valió lo que hicieron los demás. Más tarde me enteré de que no hicieron nada. Así que, cuando ya era más tarde y ya me había enterado de que no habían hecho nada en todo el tiempo que yo estuve dormido, me avisaron que ya se iban a dar la vuelta al cráter del volcán previamente subido por algunos de nosotros. Yo me sentía dormido así que no hice nada.

Cuando desperté visité la alberca y me di cuenta de que esa parte del hotel también estaba bien fea, pero tenía una vista que, a pesar de no ser al mar, estaba bastante decente.


Llegó la hora de comer que es bastante más tarde que mis horas habituales de comida, lo que significa que el atardecer estaba en su esplendor cuando llegó la hora de comer. Salí al encuentro de los que no estaban dormidos y en el camino me tocó ver una puesta del sol más de esas que tanto me gustan.




La comida china es grasosa, muy abundante y muy cara, y, para variar, la sirven chinas que no saben hablar otra cosa que no sea chino.
Unas horas más tarde me arrepentiría de haber comido tanto arroz pegajoso.

agosto 29, 2009

Dia 6

Fue como un descanso de las vacaciones. Nuestras espaldas necesitaban descansar de tanto coche. La pila necesitaba recargarse y también queríamos comer decentemente. No hay fotos de ese día. Sólo compramos comida en el supermercado y fuimos a cocinarla a casa de los parientes de nuestro querido guía carlos. Cuando regresamos, ya bien entrada la noche, pasamos por un gran complejo cinematográfico.

Ahora pudo presumir de haber visto Inglorius Basterds casi casi el día que se estrenó.

agosto 27, 2009

(...)

como dijo cierto personaje de los simpsons

Vuelvo en una semana

(Proximamente los siguientes dias empezando por el seis, multiples piquetes de aguamala y muchas muchas fotos mas)

agosto 22, 2009

Dia 5

Dios bendiga las drogas fuertes

Despierto (casi) como si nada. El frugal desayuno tropical (hasta el momento inexistente) se ve reducido el día de hoy a una cucharada sopera de cereal de cajita, humedecido con una cucharada sopera de yoghurt.

Salimos rumbo a la punta norte de la isla. Según nuestro guía (al que vamos a llamar Carlos por ser ese su nombre), ese es el lugar que se ve en tantas películas y series y posters y fotos y vídeos y programas y...

Hombres y mujeres de cuerpos esculturales bronceandose en la arena.


Grandes y terroríficas olas golpeando sin piedad los millones de kilómetros de playas que tiene este lugar.


Señoras con tubos de bronceador en las manos persiguiendo a niños con palas de plástico en las manos que persiguen a perros con collares de colores en el cuello que persiguen a las gaviotas casi siempre blancas que buscan animales con concha entre las grandes y terroríficas olas del mar.

Un señor a bordo de un camión de helados y un millón de niños que solo sueltan sus palas de plástico de colores a cambio de un helado que el señor les dará a cambio de cierta cantidad de dinero.

Millones de hombres y mujeres desafiando las grandes y terroríficas olas armados solo con una tabla de fibra de vidrio y todo el equilibrio del que son capaces de disponer.


Si, estamos en el paraíso.

O casi.

El paraíso vive aquí pero en estos momentos está de vacaciones en otra isla, y de todas las promesas que nos hizo, sólo dejó algunos pocos cuerpos no tan esculturales y un camión de helados que vende solamente a los turistas incautos que no saben que el helado de McDonalds es más barato y sabe igual.

Aquí no hay niños corriendo ni mamás que los persigan.

No hay gaviotas ni animales con concha.


Las olas más salvajes de la isla están descansando y en su lugar dejaron una alberca salada.


Los valientes surfeadores se quedaron a dormir en sus casas y hoteles...



Pero el lugar sigue siendo espectacular.

Y el pueblo más cercano al lugar es todo lo que uno espera poder ver al venir aquí. Edificios chaparros y de colores. Pórticos con mesedoras. Campos interminables de cosas verdes. Árboles frondosos que dan suficiente sombra para tapar una granja. Calles apenas pavimentadas. Tiendas de cosas de surf por todos lados. Bares de deportes con clientes fachosos y meseras amables. Plantas y plantas. Motivos marinos. Colores. Se te cae todo encima. Nada de chinos.

Cuando juego al photoshop, me gusta aumentarle la saturación a las fotos que edito. Aquí no es necesario. El cielo es más azul que los demás cielos. El mar es más azul que los demás mares. Los sembradíos son más verdes que los demás sembradíos. El rojo es más rojo, el morado es más morado. No me gusta tanto exagerar, sobre todo tratandose de este país, pero este lugar tiene tanto color que me emociona.


El mar está tan tranquilo que hasta la montaña se quiere meter a nadar. Un pedazo de cerro se cae y bloquea la carretera de regreso. Hay que dar un rodeo de dos horas. Una hora y media por la carretera junto al mar. Anocheciendo. 25 grados centígrados.
Mientras los demás discuten de abogados y relaciones difíciles, me enchufo el aparatito y escucho la colaboración de los Chemical Brothers con Wayne Coyne de los Flaming Lips. Una y otra vez.
Walking along the supposed golden path...
Walking along the supposed golden path...
Walking along the supposed golden path...
Walking along the supposed golden path...